Publicidad en los blogs, un tabú mal pagado
La mayoría de blogs se pirran, nos pirramos, por los números y estadísticas. Que si el chicle de Feedburner con nuestros readers, o séase suscriptores, que si el otro chicle de Twitter con tantos followers, o seáse lectores con algún fan entre medio, que si cuantos miles de visitantes únicos, que si cualas páginas vistas, que si el nº guay en el ranking o en el top.
Está bien visto, Hace bonito y transparente. Estos son mis datos, a disposición de cualquiera. Este blog no esconde auditorías manipuladas y por esto se deja controlar por terceros -neutrales y públicos como debería ser la democracia.
La blogosfera vive con efusión este arrebato de sinceridad en forma de cifras compartidas, que se han hecho costumbre y protocolo. Otros dirán que en realidad es un simple ataque de egoguarismo, pero dejémoslo así. La cuestión: no escondemos nuestro tráfico, lo exhibimos sin que nos pregunten antes.
Pero, ¿qué pasa con los ingresos? ¿Con qué agencias, redes publicitarias, intermediarios… hemos firmado acuerdos? Y mucho peor: ¿cuánto ganamos, por ejemplo, al mes?
Ah, silencio. Mutis por el foro.
Toda aquellas ganas de mostrar la trastienda se congelan en nombre de la buena educación. Es feo hablar de dinero y anunciantes.
Es políticamente correcto publicar la contabilidad de visitas pero se nos atraganta la posibilidad de airear nuestra contabilidad en euros.
La cosa viene de lejos. Del paraíso perdido, este espacio temporal del que todos los bloggers provenimos y al que nos seguimos aferrando con religiosidad uterina. De cuando la blogosfera era virgen y los primeros colonos, nuestros venerados antepasados hoy en lo más alto del ranking, practicaban el bello arte de la expresión personal y desinteresada. En aquel paraíso, anterior a la manzana de Google AdSense, no existía el dinero.
Imprescindible la crónica autobiográfica recopilada en y por Microsiervos: la Pasta o el Búho
Y nos dejamos seducir por absurdas historias de un blogger Fulanito pero norteamericano que gana 10.000 dólares mensuales con su blog gracias al uso inteligente de la publicidad. Nos dejamos deslumbrar por hazañas tan distantes e irreales, tan infantiles, como esconder nuestro balance de cuentas. No queremos ser como los bancos ni las empresas (aunque la tendencia dominante es constituirse en red comercial de blogs, al fin y al cabo una empresa) que periódicamente hacen públicas sus ganancias. Somos bloggers ingenuos y felices.
En fin, que he estado un tiempo haciendo mis pinitos. Me he apuntado de vez en cuando a distintos servicios de intermediación publicitaria, de forma intermitente, pillados casualmente de aquí y allá. Quizás llegaba a promedios cercanos a 1 euro diario con un blog de unos 3.000 visitantes.
Y es que para vender hay que ser vendedor. Un blogger también tiene que aprender este oficio, junto al de diseñador, maquetador, desarrollador web, SEO y relaciones públicas. Hay que saber dónde y cómo colocar los anuncios.
Al fin llegué a Google, recomendado como el servicio más rentable. Llevo apenas un mes y estoy en un promedio que no llega a 2 euros diarios. ¿Es poco? Según-depende, dirás. Porque no hay reglas ni estándares para contrastar. ¿Cuánto gana un blogger con y visitas, z enlaces entrantes y x años de antigüedad? “Chi lo sa.”
Lo mejor, y coincido con algunas cosas leidas o confesadas por ahí, es encontrar patrocinadores con los que llegar a acuerdos personales y concretos sobre publicidad directa. Y todavía mejor si son afines al contenido y objetivo de tu blog para reforzar así su coherencia e integrar diseño, mensaje y publicidad. En eso estamos.
Me gusta terminar este repaso con algunas citas (no son demasiado extensas, te lo aseguro) de Kriptópolis, denunciando el abuso de los intermediarios publicitarios:
“Este mismo mediodía retiré la publicidad de Google de este sitio al comprobar que con 50.000 páginas vistas entre las 00:00 y las 12:30, Google contabilizaba sólo 15 clics, por los que estaba dispuesto a abonar a Kriptópolis un dólar, es decir, 0′60 euros. Por supuesto tanto los clics como el abono correspondiente no pueden ser contabilizados, calculados ni comprobados por nadie más que por San Google, que es quien pone las condiciones que todos, como corderos, aceptamos sin rechistar” (Business are business)
“(…) mi experiencia de doce años al respecto: tanto en la agricultura como en la publicidad online el único beneficiado es el parásito intermediario (…) estoy en condiciones de aseguraros que si tú ganas uno ellos ganan diez (o cien, que eso nunca lo sabremos) (…) la publicidad en Internet es un puto timo cuyas víctimas son los bloggers y webmasters. Y cada vez más (…) Hace años, la simple exposición de un anuncio (denominada pomposamente “impresión”) generaba una ganancia -aunque fuera mínima- para el creador de los contenidos. Después, los vivales de turno inventaron el pago por click, un robo a mano armada en el que el webmaster sólo cobra por aquellos anuncios en que el usuario hace clic. ¿Alguien puede imaginarse algo similar en los medios tradicionales? O sea, que “El País” sólo cobrara por un anuncio de Cacharel si el periódico lograra demostrar que el anuncio no pasó desapercibido y generó alguna propensión a la compra en algunos de sus lectores? Pero eso no es suficiente. Algunos de estos e-explotadores se están atreviendo con la tercera fase: el blogger sólo cobra por aquellos anuncios exhibidos, cliqueados y que además generan una compra confirmada. Obviamente las condiciones ya resultan draconianas de por sí, pero lo peor es que tú jamás podrás comprobar los resultados.” (Publicidad en Internet… y agricultura)


13 de Enero de 2009 a las 11:35 am
No se mucho de los entresijos de la publicidad en Internet, pero como en todos los campos de la economía, los intermediarios engordan los precios. Algunos comentarios en los posts de kriptópolis abogaban por el contacto directo con empresas, por la “sindicación” de blogs etc…
Esta claro que a Internet se la ha considerado fuera de todo gobierno, legislación (interna quiero decir, cada estado tiene una legislación al respecto, claro), propiedad, etc… pero de un tiempo a esta parte parece, según apunta Kriptópolis, que una de serie de “entidades” han conseguido encontrar la manera de controlar a los creadores de contenido independientes (los no independientes ya estan bien controladitos), y esta manera es mediante la publicidad.
Y es que es normal, un blog tiene sus gastos y si no se cubren el blog desaparece. Las donaciones no solo no funcionan sino que la gente se indigna porque pedir dinero parece contrario al espiritu del blogger, un tipo que desinteresadamente y con entusiasmo ha creado algo para el disfrute del internauta.
Este tema, el de la publicidad, la financiación etc me parece clave para el devenir de Internet, quizá más que el de saber cual será la plataforma comunicativa del futuro en el ciberespacio (blogs, vlogs, twitters, foros etc)
Hay que proponer y promover soluciones alternativas. Y ahora al tun-tun se me acaba de ocurrir una: las subvenciones, no se si existen para paginas web pero me parecen menos dañinas que los post patrocinados.
13 de Enero de 2009 a las 3:20 pm
Como siempre, hay excepciones al oscurantismo que describo. Acabo de leer un excelente resumen personal de cómo convivir durante años con AdSense, que recomiendo:
http://www.alejandrosuarez.es/2009/01/adsense-mi-verdad-y-alguna-confidencia/
14 de Enero de 2009 a las 12:54 am
El oscurantismo, además de las razones que aduces, también se debe a esa obligación de Adsense de mantener en secreto tus datos, en realidad el único dato que no prohiben dar es el de las ganancias finales (sí están prohibidos los CTR, CPM) pero muchos prefieren no dar ninguno para no complicarse.
Yo no llego a 60€ mensuales, pero en cuanto pase de 1.000 mensuales prometo no volver a dar mis datos
18 de Enero de 2009 a las 1:21 pm
otro punto de vista al respecto:
De Kriptopolis a ‘kristópolis’ o de la pataleta a la revolución mediante la ignorancia
http://lamundial.net/584/kriptopolis-pataleta-revolucion-ignorancia
19 de Enero de 2009 a las 12:05 am
Un aporte interesante, publicado hoy:
http://blogs.alianzo.com/redessociales/2008/12/21/lo-que-facturan-los-bloggers-espanoles/
20 de Enero de 2009 a las 10:38 pm
[...] Publicidad en los blogs, un tabú mal pagado [...]
23 de Enero de 2009 a las 9:35 pm
[...] He publicado allí dos posts al respecto (Más publicidad, más moral: Internet regresa a la televisión, y Publicidad en los blogs, un tabú mal pagado) [...]
4 de Febrero de 2009 a las 10:53 pm
[...] de la blogosfera le hacían ascos a los posts patrocinados (recuérdese que unos añitos atrás la publicidad en los blogs era pecado mortal): “¿Por qué no me gustan los posts patrocinados? Porque creo que introducen un componente [...]